Angela Merka
Lacan fenomenólogo
"Ser psicoanalista es, sencillamente, abrir los ojos ante la evidencia de que nada es más disparatado que la realidad humana."
Jacobo Lacan
La blancura que resiste
Moi:
Lilita es lo más. Debería ser compañera de Capusotto en la TV pública. Se
llevarían todos los premios. Al minuto 22 se larga a llorar pidiendo que los
argentinos reaccionen. Tiene una película en la cabeza la gorda, que toca las
puertas de las casas pidiendo a los argentinos que no se dejen comprar. Te
imaginás que toque Carrió a la puerta de tu casa y te diga: "¡¡Sofía,
RESISTÍ!!". Yo saldría a pegarle a una cacerola en la ex ESMA.
Sophie:
¡Jajaja! ¿Tan fácil te dejarías convencer?
Moi: Es
que sería algo muy fuerte: abrís la puerta y está Carrió, como en las
propagandas de jabón en polvo que estaba Julián Weich, pero en lugar de
arreglarte el lavarropas, te manda a resistir. Es re power el mensaje, boluda.
Sophie:
Julián no te arreglaba el lavarropas, te hacia comparar la blanquitud de las
medias. ¡Jaja! Espero que si eso pasa no venga acompañada de una cámara.
Moi:
Claro. Te emocionás. ¿Te imaginás que Carrió te venga a vender jabón en polvo?
Hay que resistir contra las manchas; la blancura que resiste.
Sophie:
¡Jajaja! ¡Qué verguenza que el mundo vea mis medias sucias! Además, uno nunca
sabe que hay tirado en el cuarto del lavarropas…
Moi:
Eso es cierto… "¿Puedo entrar a tu casa?", te pregunta Carrió y entra
con las cámaras y los micrófonos sin que des respuesta.
Sophie:
Enfocan las bombachas sucias. Mi casa no está prepara para que entre una cámara
sin avisar… somos muy desordenados.
Moi: Claro,
uno de tus cumpas está tirado en el baño en calzoncillos, todo meado. Carrió se
lamenta de la juventud perdida y señala: "Esto es lo que el fascismo hace
con los jóvenes. No hay esperanzas en sus rostros", y enfocan un primer
plano de tu cara, que dormiste poco, y tenés esa grasitud de no haber dormido.
Tu cara brilla y tus ojos, colorados, muestran el exhausto rostro del
desangramiento de la República. Carrió te abraza, te besa en la frente y te
perdés en su abrazo. Volvés al mundo en 2025, salida del abrazo de Carrió, y te
das cuenta que ya no hay mundo, que el kirchnerismo destruyó el mundo. Ahora
sólo hay una poronga: la de Aníbal Fernández; y el resto es la nada. No hace
falta que digas nada; con mis palabras he dado por concluida la conversación de
Carrió.
Fragmento de RAJOY, MARIANO, Conversaciones hilarantes con Little Freud, Planeta Agostini, 2010
¡¡¡TE AMO!!!*
“Te amo, Lucía… te amo con locura. Desde el
momento en que nuestros ojos se cruzaron por vez primera, caí en la cuenta que
quien estaba frente a mí no era una chica vulgar sino alguien extraordinario,
una diosa corporizada en una juvenil silueta de mujer. Sí, una mujer hermosa,
eidética, excepcional… no caben límites para los calificativos que merecés.
Escribo esto y no me interesa que me tachen de
loco, pues lo estoy por vos. Sos la culpable de mi actualidad psíquica: una
enfermedad mental me afecta y me lleva a ver que en el mundo que habitamos no
sólo hay una miseria desesperante, sino también una belleza que todo lo abarca
y que en vos se materializa. Sos un
paroxismo de todo lo bueno. Sin duda fue conocerte lo mejor que me pasó en la
vida.
Pero no me es suficiente con eso, Lucía. Te ruego
que cuando leas estas palabras pronunciadas desde lo más recóndito de mi
corazón, sepas apreciarme de una forma distinta. Quiero entrar a tu campo
visual. Deseo que me dirijas la palabra, que tus ojos brillen al encuentro con
mi cuerpo, que tu risa se grabe en la atmósfera como un eco en las montañas,
que tus pómulos adquieran un rubor inocente y tus labios, que seducirían hasta
al más apático de los hombres, rocen los míos. ¡Pero qué tan alejados estamos
de ese sueño!
Y es que hoy en día, Lucía, tus intereses están
a las antípodas de mí. Me ignoras de una forma cruel. Como si fuera un hereje,
me has dejado a un lado. ¡Pero nadie en el mundo podría hacerte mejor culto que
yo, dado que te adoro! Tu indiferencia me apuñala. Siento que me desangro
lentamente y me abandono a la sutil caricia del sueño trágico. Pero en esos
momentos no deseo otra cosa que retirar ese puñal que penetra mi carne para
torcer la historia y hacer de ella un drama. Nadie te amará jamás de la manera
en que yo lo estoy haciendo. Eres mi diosa, mi musa inspiradora, mi reina, mi
soberana. Daría todo por seguir tu caminar errante por los bosques, por besar tus
pies desnudos, por arrodillarme y rendirme a tu arbitrariedad. ¡Pero oh, los
dioses no encuentran consumación placentera en el andar con mortales! Sos mi
diosa y yo no soy nada para ti, ni siquiera una rata que comería de tus humores
corporales sólo para verte sonreír.
Y, sin embargo, aquí estoy, declarándome ante
vos y todo el mundo, para que sepan la verdad. ¡¡¡TE AMO, TE AMO TE AMO!!! Estoy
dispuesto a hacer cualquier cosa para verte en mis brazos, para que vivamos
juntos una vida plena. Sin embargo, sé que me conformaría con cualquier cosa
que altere mi relación con vos, que es la relación estática del ser con la
nada. Cualquier cosa es mejor que lo actual. Quiero que me hagas el amor,
quiero que me beses, quiero que me abraces, quiero que me sonrías, quiero que
me des la mano, quiero que me saludes desde lejos, quiero que me manipules,
quiero que me insultes, quiero que me pegues, quiero que me humilles, quiero
que me escupas, quiero que me hieras de mil maneras; pero por favor no me
ignores, pues tu ignorancia a mis sentimientos, a lo que en mi interior
acontece a cada segundo y que explota cada vez que veo tu figura por las calles
o en mis sueños, es el peor castigo que alguien puede propinarme. ¡¡¡TE AMO, TE
AMO, TE AMO!!! ¡¡¡TE AAAAAAAAAAAAMMMMMMMMMMOOOOOOOOOOO!!!
Te amo, Lucía, sin importar que en realidad
seas un hombre. Te amo, aunque sólo existas en mi esquizofrénica mente.
Te amo.”
Este escrito, de anónima
procedencia, se encontraba dentro de un sobre junto a un preservativo usado y una fotografía. Suponemos que quien
allí posa es el autor del mismo.
Fanáticos de Dan Brown contra las sentencias hegelianas
Moi: ¿Qué hace esta mierda de Dan Brown en la biblioteca?
Jesi_posmo: ¿Por qué decís eso? Hay gente a la que le gusta.
Moi: No digo que no haya gente fascinada con el Código Da Vinci.
Digo sólo que es una mierda porque, efectivamente, es una mierda.
Jesi_posmo: Eso qué decís es muy subjetivo. No dejás lugar a la individualidad
personal de cada uno.
Moi: Todo es subjetivo; y la individualidad personal de cada uno es accidental,
contingente y determinacional a la realidad que es sólo una y absoluta.
Fragmento de RAJOY,
MARIANO, Conversaciones hilarantes con Little Freud, Planeta
Agostini, 2010
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